lunes, 22 de octubre de 2012

Destino

Hola lectores, perdonad la tardanza de la entrada, aunque esta semana tengo para otra más. Hoy os voy a hablar del pasado sábado 20 de octubre. Veréis...

Ese sábado me levanté temprano, a eso de las 10:30 (raro en mi levantarme un sábado a esa hora). Tras desayunar hice algunas actividades y jugué un poco a League of Legends (LoL). Tras esto me fui a comer, como todos los sábados y domingos, a casa de mi abuela. Tras ver allí una película y demás me fui a mi casa, hice un poco más de actividades y jugué de nuevo a LoL. Tras eso salí con mis amigos, no pasé frío porque iba bien prevenido con guantes y dos camisetas. Ese día, antes de comenzar a reflexionar sobre el destino, se me ocurrió esta entrada, se me olvidó, la recordé por la noche pero no pude escribirla y ayer me acordé y no la olvidé. Bueno, volvamos un poco atrás... Tras comer en casa de mi abuela vi la película Serendipity, una película muy bonita (os la recomiendo) que trata sobre el amor y el destino, de como el destino une, separa y une de nuevo, tras siete años, a dos personas que creyeron en él. Una apuntó en un billete su nombre y dirección y pagaron una revista; la otra escribió su nombre y su teléfono en un libro que vendería a una tienda. Si esos objetos les llegaba de nuevo, significa que debían estar juntos, sino, esas personas no debían estar juntas. El amor es un tema que mejor no tocarlo, no por nada en especial, la verdad, pero digamos que es el "tópico", ¿no? Y como que no voy a escribir que escribe todo el mundo. Pues bien, yo voy a hablar sobre el destino (aunque quizás me meta un poco en el tema destino-amor)...

Mucha gente cree en el destino, que el universo nos envía señales para que hagamos una cosa u otra. Otros piensan que el destino no existe, que es solo una creencia más como el karma, algo que no se ve, no se siente, algo que, según muchos, influyen en nosotros, esos que no creen en el destino piensan que las elecciones que uno hace en la vida, lo que puede decidir si ir o no a un sitio y que ocurra tal cosa, son elecciones propias; mas los creyentes del destino piensan que es el universo quien te hace elegir esa opción  que el universo, desde que naces hasta que mueres tiene toda tu vida planeada como si de un libro se tratase, nada falla y todo encaja. Yo, sinceramente siempre me he decantado por el lado no creyente, ya que nosotros mismos, a través de nuestras acciones, de nuestras elecciones creamos nuestro futuro, nos creamos a nosotros mismos... Pero no sé por qué (quizás sea por la película) últimamente no me decanto por ninguno de los bandos, ya que ambos me parecen razonables y "verdad". Profundizando más, (esto no sé si de verdad el destino influye o no), según el destino todos tenemos a esa persona esperando, esa persona que un día nos encontraremos, nos enamoraremos perdidamente de ella y nos acompañe por largo camino que nos queda de vida. En eso, quizás confíe más en el destino, mas en otras acciones confío más en mí mismo, de ahí mi imparcialidad ante la creencia o la "ignorancia" de la influencia del destino en nuestras propias vidas. También se dice que cada vez que tomamos una decisión de la cual hay, por lo menos, una más que es opuesta (por ejemplo: te preguntan de ir a una fiesta y tienes dos opciones, si o no) se crea otro mundo/universo paralelo en el que esa decisión ha sido la contraria a la que hemos tomado en este mundo/universo, el cual conocemos casi a la perfección. Pero eso es otra historia que no tiene que ver con el destino, o quizás si...

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